El enfriamiento es una etapa del procesamiento de materiales en la que el material se somete a un enfriamiento muy rápido. Los metales generalmente se templan durante el procesamiento y los polímeros también se pueden templar, dependiendo del entorno en el que se utilizan. La práctica de añadir un baño de enfriamiento por inmersión a la etapa de procesamiento de materiales es bastante antigua, ya que muchas sociedades antiguas sabían que el rápido enfriamiento de los metales podía alterar radicalmente sus propiedades. También aprendieron que se podían utilizar diferentes medios para apagar y conducir a resultados diferentes.
Cuando se realiza el enfriamiento rápido, el material se puede enfriar rápidamente con aire, polímeros líquidos, aceite o agua. A veces se utiliza más de un método. Por ejemplo, un metal puede enfriarse con aire y luego sumergirse en un baño de agua para completar el proceso de enfriamiento. Puede ser necesario agitar el material para garantizar que se enfríe uniformemente. En su lugar, se pueden usar agitadores para mover el medio de enfriamiento rápido. Esto evita diferencias de temperatura que pueden debilitar el material, precipitar ciertos contenidos o deformar una zona, dañando así el material.
El propósito de este paso de procesamiento es evitar que se produzcan cambios de fase durante el enfriamiento lento. Cuando el material se enfría lentamente, se produce la mejor oportunidad para varias transiciones de fase diferentes y el material permanece en el rango de temperatura correcto durante un período de tiempo más largo. Durante el enfriamiento, el material alcanza estas temperaturas, pero no permanece en esa zona de temperatura el tiempo suficiente para que se produzcan transformaciones de fase. El enfriamiento también evita la precipitación y segregación del material de aleación, lo que podría debilitar o dañar el material.



El proceso no está exento de problemas. Incluso cuando se ejecuta correctamente, el enfriamiento puede provocar deformaciones, grietas y otros problemas del material. Por ejemplo, el uso de agua como material de enfriamiento puede hacer que el material se deforme al enfriarse. Es importante controlar el entorno en el que se lleva a cabo el enfriamiento para minimizar el riesgo de daños materiales. Cuando se utiliza correctamente, el material se vuelve más duro y duradero, lo que lo hace adecuado para una amplia gama de usos.
El proceso de enfriamiento también puede ser peligroso. Los materiales a enfriar están muy calientes y cuando se sumergen en un tanque de enfriamiento liberan grandes cantidades de vapor que pueden provocar quemaduras. Es importante usar ropa protectora y asegurarse de que todos los que se encuentren cerca sean conscientes de los peligros durante esta etapa del procesamiento del material.





