


La inspección ultrasónica es una técnica ampliamente utilizada para evaluar la integridad estructural de los tubos de acero en diversas industrias. El uso de ultrasonidos para evaluar la calidad y los defectos de los tubos de acero se basa en los principios de reflexión, atenuación y propagación del sonido.
Aplicamos un pulso eléctrico a una sonda, lo que hace que un chip piezoeléctrico en la sonda vibre, generando así ondas ultrasónicas. Las ondas ultrasónicas se propagan a través del tubo de acero a cierta velocidad. Cuando se produce un defecto, parte de la onda sonora se refleja hacia atrás mientras que la otra parte continúa propagándose hacia adelante. Las ondas sonoras reflejadas por el defecto son captadas por la sonda y convertidas en pulsos eléctricos por el chip piezoeléctrico de la sonda. Estos pulsos, amplificados por el instrumento, se muestran en la pantalla fluorescente del instrumento.
Las pruebas ultrasónicas detectan defectos como grietas, corrosión y huecos en tuberías de acero. Estos defectos hacen que las ondas sonoras se dispersen o sean absorbidas, y la ubicación y gravedad de los defectos se pueden determinar mediante detección y análisis.





